Entradas

Mostrando entradas de enero, 2024

El Bautismo, puerta de la Vida y del Reino

Imagen
El Bautismo, puerta de la Vida y del Reino, es el primer sacramento de la nueva ley, que Cristo propuso a todos para que tuvieran la vida eterna y que después confió a su Iglesia juntamente con su Evangelio, cuando mandó a los apóstoles: “Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28,19). Muchos son los nombres que recibe el Bautismo: baño de regeneración, iluminación, gracia, sello de incorruptibilidad, renovación del Espíritu Santo… pero todos estos nombres nos refieren a una misma realidad: la incorporación del hombre en la vida de Cristo y de su Iglesia. En tal sentido el sacramento del Bautismo es también una consagración del cristiano a Dios que actúa de una manera dinámica en el hombre. En el Bautismo el hombre se hace hijo de Dios a través de la muerte y resurrección de Jesucristo, por eso, los signos sacramentales del Bautismo nos recuerdan, por la inmersión (ablusión) en el agua bautismal, la muerte...
Imagen
El catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que los mandamientos nos muestran el camino para ser buenos hijos de Dios y buenos hermanos de los demás.  Estos mandamientos nos ayudan a participar de la vida de la iglesia, a recibir los sacramentos, a celebrar las fiestas, a hacer penitencia y a colaborar con la obra de Dios. Los mandamientos son las reglas que Dios nos dio para que vivamos felices y en paz con Él y con los demás. Son diez y los podemos resumir así: 1. Amarás a Dios sobre todas las cosas. 2. No tomarás el nombre de Dios en vano. 3. Santificarás las fiestas. 4. Honrarás a tu padre y a tu madre. 5. No matarás. 6. No cometerás actos impuros. 7. No robarás. 8. No dirás falso testimonio ni mentirás. 9. No consentirás pensamientos ni deseos impuros. 10. No codiciarás los bienes ajenos. Estos mandamientos nos muestran el camino para ser buenos hijos de Dios y buenos hermanos de los demás. Pero no basta con cumplirlos solo por fuera, sino que tenemos que vivirlos desde e...

Domingo de la Palabra de Dios

Imagen
La Aperuit Illis es un documento que el Papa Francisco publicó el 30 de septiembre de 2019, en la memoria litúrgica de San Jerónimo, para destacar la importancia de la Palabra de Dios en la vida y la misión de la Iglesia. El título significa "Les abrió el entendimiento", y se refiere al gesto del Resucitado que explicó a los discípulos el sentido de las Escrituras (cf. Lc 24,45). En la carta, el Papa establece que el tercer domingo del tiempo ordinario se dedique a la celebración, reflexión y divulgación de la Palabra de Dios, para que los cristianos puedan profundizar en su relación con Cristo y su Palabra, que es "lámpara para nuestros pasos, luz en nuestro camino" (Sal 119,105). Este año, el Domingo de la Palabra de Dios se celebrará el 21 de enero de 2024, bajo el lema "Permaneced en mi Palabra" (cf. Jn 8,31). El Papa invita a vivir este día con solemnidad, entronizando el texto sagrado en la celebración eucarística, proclamando con atención la Palabra...

Adán, Eva y Noe en la Economía de la Salvación

Imagen
 

Epifanía del Señor, Manifestación de Jesús a los pueblos

Imagen
La Epifanía del Señor es una fiesta cristiana que se celebra el 6 de enero y que conmemora la manifestación de Jesús como el Mesías y el Hijo de Dios. El Evangelio según san Mateo relata que al llegar los tres hombres al lugar que les mostró la estrella, vieron a Jesús con María, y de inmediato cayeron de rodillas y lo adoraron, ofreciéndole tres regalos: oro, incienso y mirra, símbolos del reconocimiento en Jesús de su naturaleza de Rey, su divinidad, y su humanidad, respectivamente. La Epifanía del Señor es una de las fiestas litúrgicas más antiguas de la Iglesia, que inició en oriente en el siglo III y en occidente en el siglo IV. Es una solemnidad en la que se celebra que Jesús, el salvador que había sido anunciado, encarnado como verdadero Dios y verdadero hombre, se da a conocer a todos los pueblos y a todas las naciones. Según el relato bíblico, tres magos de Oriente, guiados por una estrella, llegaron a Belén para adorar al niño Jesús y ofrecerle regalos de oro, incienso y mirr...