Entre los grandes frutos de la renovación conciliar la pastoral del sacramento de la Confirmación ocupa un lugar muy destacado. La celebración de este sacramento se ha convertido en uno de los momentos más importantes de la acción pastoral con las nuevas generaciones, que son el presente y el futuro de la Iglesia. La asistencia numerosa de adolescentes y jóvenes a las catequesis que los preparan, durante un tiempo prolongado, para la celebración de la Confirmación ha desbordado todas las expectativas. Su vinculación con el Bautismo y con la Eucaristía subraya la unidad de la iniciación sacramental que se ha de entender como un todo. No se puede comprender, pues, la Confirmación si no es dentro de esa unidad. En efecto, cuando recibe la Confirmación, el adulto la recibe juntamente con el Bautismo y la Comunión. Y puesto que Bautismo, Confirmación y Eucaristía forman una unidad, resulta que «los fieles están obligados a recibir este sacramento en el tiempo oportuno» (CIC, C. 890). ...